miércoles 9 de septiembre de 2009

Introducción

En el transcurso de un año, perdí casi 30 kilos haciendo innumerables ayunos, vomitando hasta 5 veces al día, haciendo prolongadas sesiones de ejercicio sin consumir alimentos...
Contaba las calorías hasta de la más pequeña cantidad de comida; limitaba mi ingesta a unas 300 calorías diarias, cuidando no consumirlas ni en el agua que bebía.
Simplemente yo no era yo. Aquellos pensamientos que desde siempre había poseído, que valoraban a la persona por su ser y no por su apariencia física, eran totalmente incongruentes e hipócritas en mí, pues no valoraba ni mi propio ser. Bombardeada de estúpidos estándares sociales, inalcanzables relativamente, mi vida dió un drástico giro hacia un pozo que parecía no tener fondo. Mi rendimiento escolar disminuyó drásticamente, tenía cambios de humor muy repentinos y extremos, sufría mareos, dolores de cabeza, temblores, depresiones...
Actualmente sufro de dólores crónicos desde mi garganta, pasando por el esófago y el estómago. Estuve a punto de contraer esógafo de Barret, que a su vez puede provocar cáncer de éste mismo órgano.
No seguí ningún tratamiento, médico ni psicológico.
Tampoco le dije a mis padres lo que me sucedía.
Mi novio fue un gran apoyo, al igual que varios de mis amigos más cercanos, quienes me apoyaron siempre, dándome su cariño y comprensión, al igual que un par de oídos para escucharme y, de vez en cuando, un hombro para llorar.
A pesar de todo ésto, no soy una chica delgada.
Ahora que lo he superado, tampoco quiero ser una.
Sé que soy una persona, que vale muchísimo, por lo que soy, pienso y siento, no por el hecho de cómo me veo; esas son puras vanalidades.
¡Tú eres mucho, MUCHO MÁS que sólo una IMÁGEN!
Sólo tenemos una vida, un momento, aquí y ahora; el cuerpo se desgasta inevitablemente con el paso de los años, cuídalo, es el único que tienes! Tu ser, tu alma, pensamientos e ideología segurán cambiando, evolucionando, mejorando...
Como lo he mencionado, no soy delgada. Aún así, me considero linda. Estoy a punto de casarme, con el mejor hombre del mundo por cierto. Como bien, hago ejercicio, estudio, voy a conciertos, incluso puedo cantar de nuevo!
Las he abandonado a ambas, y si, soy VERDADERAMENTE feliz.
---------------------------------
ADVERTENCIA
Sé que aún leyendo esto, habrá muchas personas a las que no les importarán toda la serie de daños y complicaciones que ana y mía pueden causar.
No las apoyo para que comiencen con ésta locura, o para que la continúen. Si pudiera regresar el tiempo y no haber empezado jamás, lo haría, pues he atravesado ese camino y es de las cosas más horribles y difíciles que he vivido, pero el pasado simplemente ya pasó, es tiempo de comenzar desde cero y salir adelante.
Tristemente, tampoco puedo detenerlas.
Es su desición. Sólo intenten pensar, aunque sea un poco, todos los daños que pueden causar, no sólo a ustédes mismas, sino a sus amigos y familiares.
Quiéranse, no es tan difícil como parece.
Si a pesar de todo quieres continuar, sólo puedo desearte lo mejor, y dejarte saber que aquí estoy, dispuesta a escuchar.

Mentiras...

Yo sé lo que es estar ahí.
Sé cómo te sientes.
Todos esos ojos, observándote, juzgándote...
Tú sólo piensas en el qué dirán...
Seré linda? Seré atractiva?
Tu estómago pide clemencia; sus rugidos se hacen escuchar. Intentas ignorarlos, pero no logras engañar a nadie, ni siquiera a tí misma.
El hambre, ese maldito impulso incontrolable, por fin te vence. Ahora que te has saciado, todos esos pensamientos llegan a tí; esa imágen de una mujer voluptuosa, cuyas carnes se desbordan por lo apretado de sus ropas.
Temes irracionalmente llegar a ser como ella; no luce hermosa, exitosa... Ella es todo en lo que tú odiarías convertirte.
Te diriges hacia el baño, te agachas, e introduces un dedo en tu garganta, ya bastante adolorida.
La comida comienza a salir. Te ensucias los dedos, las manos, la boca, la cara... Es repugnante.
Sientes cómo poco a poco todo va abandonando tu cuerpo a través de tu boca. Los espasmos te provocan dolores en el estómago, y a lo largo de todo tu esófago; daños irreversibles, pero no importa, la meta es llegar a ser una chica delgada.
El último vestigio de alimento sale, junto con jugos gástricos que han lascerado tanto tu garganta, hasta el punto en el que incluso cantar te parece doloroso.
Limpias con papel tus manos y tu boca, bajas la tapa, y toda aquella comida se va al caño, un desperdicio total. Lavas tu boca, tu rostro, tus dedos.
Sales del baño como si nada hubiera sucedido.
Nadie lo sabe, nadie lo sabrá, pero ese fantasma sigue encadenado a tí; comparándote, atormentándote, una vida llena de dolores de cabeza, abdominales, de garganta, mareos, vómitos y mentiras...

domingo 12 de abril de 2009

Niña tonta

Atada a un sentimiento, a un pensamiento, a un mar de ideas y emociones que se han tornado en un horrible infierno, al cual permanezco anclada por ideales vanos y superficiales que, a pesar de ir contra mi ideología y mi razón, son los que al final del día logran controlarme y de nuevo derrumbarme...
Aparentando fortaleza, intentando no darme por vencida, sabiendo que cualquier paso en falso puede hacerme caer, "quebrar" a esta "princesa de cristal"...
Viviendo en un mundo lleno de colores y dulces emociones, un mundo que podría comparar al de cualquier cuento de hadas, pero al igual que éstos, siempre hay algo que opaca las sonrisas y los corazones...
Pasan frente a mis ojos decenas de mujeres bellas; en las calles, televisores, revistas...
¿Por qué costará tanto trabajo ser bella?
-No entiendes, niña tonta, la belleza es interior, lo fisico se desgasta, se pierde... Importan sólo el aquí y el ahora; quién eres más que cómo te ves...-
Pero estas palabras no terminan de ser entendidas por la niña tonta; intenta ser buena; ser buena estudiante, buena hija, buena amiga, buena novia, intenta siempre estar a la altura de las situaciones, intenta ser amable, cordial, honesta...
Aún así, le exigen más, y más, y ella se exige, cada vez más, y más, y el límite parece nunca llegar; cada palabra de desaliento quiebra su espíritu, y su alma sólo quiere descansar...
Por momentos, la niña tonta desearía ya no continuar...

lunes 6 de abril de 2009

Recaída

Voy de tu mano una vez mas. Sumida en un infierno en el cual vomito hasta que mi garganta queda destrozada y comienzo a sangrar, un infierno en el cual los días de ayuno pagan su recompenza, que se ve reflejada en la báscula una vez más. Poco a poco llego a dónde siempre he querido estar, a lo que siempre he querido ser, más me pregunto, ¿Valdrá la pena en realidad? Estás en cada paso, a cada minuto, cada segundo, en cada día que decido dejar de comer, en cada vez que me haces vomitar, y al ver los resultados me impulsa a continuar, sin importar los mareos, los dolores, el vomitar sangre y coágulos...
En ocasiones lloro, pienso, existo y dejo de existir, es doloroso, solitario, enfermizo, lo sé, más la sensación que me provoca es de placer, y una marejada que fluye sobre mí, que no sé si es de ausencia ó exceso de poder, poder para controlarme, para centrarme, para dejar de dañarme ó para ayudarme a ser mejor, una sensación tan embriagante, que me mata y al mismo tiempo me hace vivir, se adentra en mi ser y por unos instantes dejo de sufrir, pero al regresar a mi realidad, solo quiero dormir, dormir para ya no despertar jamás...
Nadie dijo que ser una verdadera princesa fuera fácil...

Difícil

Es difícil. Difícil despertar, y saber que de nuevo seré yo tu sombra, y no al revés, como debiera ser.
Difícil luchar contra tí, evitar cometer errores, cuando sé que por más que lo intente no podré resolver nada, y quedo de nuevo sometida bajo el cruel yugo de tu presencia que opaca la mía...
Difícil intentar vencerte cuando cada que apareces te llevas contigo mi poca fuerza de voluntad, omnibulando mi razón y acrecentando mi debilidad, haciendo que caiga rendida de nuevo ante tí.
Difícil saber cuales son mis límites... ¿Las consecuencias? Estoy completamente informada de qué eres capaz de hacerme; sé que eres peligrosa, pero simplemente parece no importarme, pues a pesar de todo el mal que me provocas, de tu mano poco a poco voy llegando a dónde siempre he querido llegar...
Difícil ver lo dependiente que soy ya de tí en tan poco tiempo; sabía de tu existencia desde hace ya varios años, pero jamás cruzó por mi mente el acercarme a tí, y ahora el miedo me consume al ver que por más que trato de hacerte a un lado terminas siempre controlando cruelmente mi mundo y mi espacio.
Difícil... Difícil pedir ayuda, cuando aún no sé si has llegado a mí como bendición o como maldición, pues nada había podido ayudarme como hasta ahora lo has hecho tu, pero día a día te vales de mi absurda necesidad por tí para afianzar aún más esas cadenas que nos unen, que me lastiman...
Difícil... Difícil vislumbrar un futuro prometedor cuando sé que por siempre estarás atada a mi, a mis pensamientos y a mis acciones, y aunque trate de deshacerme de tí sé que sola jamás podré lograrlo.
Difícil saber que cuando caiga no me ayudarás a levantar, peor aún, cuando he caido siempre has sido tú quien me ha empujado...
Difícil saber que poco a poco me vas aislando, y aunque estás conmigo, más sola jamás había estado..
Difícil contarle a la gente de tí sin que sea yo a la que juzguen.
Difícil pasar otro día contigo, junto a tí, sin que me guíes a tus sucios juegos no sin antes convencerme de que nada pasará, y cuando el día ha terminado, ambas sabemos que todo sigue igual, y no mejorará...
Difícil saber que a pesar de todo lo que puedo lograr contigo, al final seré yo la que saldré perdiendo, la que se de por vencida, mientras tú controlas a millones más... Una más, una menos, ¿Qué más da?
Más difícil aún, cuando te pregunté si algún día te apiadarías de mí, y me dejarías ir, con un toque de frialdad, maldad e indiferencia contestaste: "No importa qué ni cuánto lo intentes, jamás te desharás de mí, serás siempre mía."

Cayendo...

Siento que pierdo la batalla... Cada vez se vuelve más difícil luchar contra tí en mi soledad, mientras poco a poco la flama de vitalidad en mi se consume junto con mis ganas de continuar.Tu presencia opaca la mía a tal grado que mis pensamientos dejan de ser míos y tu enfermizo yugo comienza a controlarme una vez mas, y aunque intento pedir ayuda, mis gritos son sofocados por la falta de voluntad que me descontrola diariamente, y te libera desmesuradamente...Cada día voy hundiéndome un poco más, perdiendome a mi misma en un mar de irracionalidad, desesperación y verguenza, sin saber cómo terminar esta cruel odisea en la que voy autodestruyéndome poco a poco, un pozo en el que he caido, el cual no parece tener fondo, y mientras sigo descendiendo, siento como mi corazón se marchita lentamente, y como mi alma se desprende de mi lascerado cuerpo.Sé que si no detengo la caída, pronto quedará de mi sólo un cuerpo inherte, sin sentimientos ni ideología, consumido por estúpidos estándares establecidos por la sociedad actual, que han penetrado en mi mente y se han quedado marcados en ella cual si estuvieran tallados en piedra, y sé que pereceré en mi estúpido afán de alcanzarlos, torpemente, pues sé que jamás lo lograré.Voy buscando una luz que me ilumine, una mano que me ayude a salir del pozo, o si ya he descendido mucho, que suavice mi llegada hasta el fondo. Sólo espero encontrarla antes de que la caída me mate.